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Ambiente e Protecção dos Animais

Por que é importante para o Dr. Baumann SkinIdent proteger os animais e, portanto, recusar a utilização de ingredientes de origem animal nos seus produtos.

 

À primeira vista, não é fácil perceber a quantidade e a qualidade da exploração animal pelos seres humanos. Isto acontece atrás de muros altos para que os consumidores não sejam privados do desejo de comer carne, leite e ovos.  É verdade que, de vez em quando, vemos informações na televisão e filmes sobre as condições nas fábricas de animais, nos matadouros, durante o transporte de animais, etc., cujo mau estado é rapidamente rejeitado pela indústria pecuária e pelos políticos com fórmulas normalizadas para suavizar ("excepções", "falsificadas", "manipuladas", "não actuais", etc.) e assim tranquilizar os consumidores.

 

Mas, se nos debruçarmos sobre o assunto como cidadãos imparciais, perceberemos rapidamente como é a situação real dos animais. A melhor maneira de descobrir é através de inspeções pessoais da cena dos eventos e através de filmes. Os textos só podem oferecer uma visão quase inofensiva do verdadeiro sofrimento dos animais.   O relatório da veterinária Christiane M. Haupt sobre suas experiências na indústria animal normal, onde ela fez seu estágio de estudante, nos dá uma idéia bem clara. O seguinte está completo (Fonte: www.vegetarismus.ch/heft/98-2/schlacht-en.htm):     

“Por un bocadito de carne…”

‘Solamente se aceptan animales que hayan sido transportados siguiendo la normativa de protección de animales e identificados reglamentariamente’, pone en el letrero sobre la rampa de hormigón. Al final de la rampa hay un cerdo tieso y pálido, muerto. ‘Sí, algunos mueren ya durante el transporte. Colapso circulatorio.’ Qué suerte que me he traído la chaqueta vieja, aunque estamos a principios de Octubre hace un frío que pela, pero no tiemblo sólo por eso. 

Meto las manos en los bolsillos, me obligo a poner cara amable y a escuchar al director del matadero, que me está explicando que hace ya tiempo que no se les hacen más pruebas de salud a los animales, sólo una inspección. 700 cerdos al día, cómo sería posible. ‘De todas formas no están enfermos. Esos los enviaríamos en seguida de vuelta, y al distribuidor le costaría una buena multa. Eso lo hace una vez y nunca más’. Yo asiento con la cabeza por compromiso – aguantar, sólo aguantar, tienes que conseguir superar estos seis meses –, ¿qué pasa con los cerdos enfermos? ‘Para ellos hay un matadero especial’. Me entero de algunas cosas sobre la normativa de transporte y que hoy día se guarda muy estrictamente la protección de los animales. Estas palabras suenan macabras dichas en un lugar como éste. Mientras tanto, el camión de dos pisos se ha situado chirriando y resoplando en la rampa, por debajo de nosotros. En la oscuridad del amanecer apenas se aprecian los detalles; el escenario tiene algo de irreal y recuerda a los fantasmales informes de la guerra, a las filas grises de vagones llenas de caras pálidas y asustadas en las rampas de descarga, en las que la humillada masa humana es empujada por hombres armados.